Apfelküchle – buñuelos de manzana en masa de cerveza

Crujientes, esponjosos y dorados: maravillosamente crocantes por fuera, suaves y jugosos por dentro. Un clásico austriaco que sabe mejor recién salido del aceite.

Apfelküchle im Bierteig mit Puderzucker auf einem Porzellanteller, daneben Äpfel, Eier und Zimtstangen

Ingredientes

Para 8 porciones

Masa de cerveza

  • 6 huevos
  • 200 g de harina
  • 100 g de azúcar mascabado
  • 2 cdas. de aceite
  • 300 ml de cerveza Bohemia Weizen bien fría
  • 2 pizcas de sal

Manzanas

  • 8 manzanas grandes y ácidas
  • Jugo de 2 limones amarillos
  • Aceite para freír

Para espolvorear

  • Azúcar glas
  • Canela o azúcar con canela

Preparación

  1. Preparar la masa de cerveza: Separa los huevos. Mezcla las yemas con la harina, el azúcar mascabado y el aceite hasta obtener una masa lisa. Incorpora poco a poco la cerveza Bohemia Weizen bien fría. Bate las claras con la sal a punto de nieve e intégralas con cuidado a la masa. Deja reposar la masa unos minutos para que la harina se hidrate.
  2. Preparar las manzanas: Pela las manzanas y quítales el corazón con un descorazonador. Córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor y rocíalas con jugo de limón para que no se oxiden.
  3. Calentar el aceite: Calienta el aceite en una sartén honda a unos 170 °C. Cuando se formen burbujitas alrededor del mango de una cuchara de madera, el aceite tiene más o menos la temperatura correcta.
  4. Freír los Apfelküchle: Antes de freír, vuelve a mezclar la masa de cerveza con cuidado. Pasa las rodajas de manzana por la masa en tandas y fríelas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados. Sácalas con una espumadera y escúrrelas sobre papel de cocina. Los Apfelküchle listos se pueden mantener calientes en el horno hasta servir.
  5. Para servir: Espolvorea los Apfelküchle calientes con azúcar glas y canela o azúcar con canela. Van de maravilla con salsa de vainilla, helado de vainilla o una compota de fruta.

Tip de Sabine

Por qué la cerveza hace la masa tan crujiente: En una masa para freír, la cerveza da una costra especialmente crujiente, ligera y dorada.

  • El gas la hace ligera: Las burbujas de gas de la cerveza se expanden con el calor y esponjan la masa.
  • El alcohol la hace crujiente: El alcohol se evapora más rápido que el agua. Así la capa de masa se seca más rápido al freír y queda muy crocante.
  • La malta y el azúcar le dan color: Los componentes de la cerveza favorecen el dorado y le dan a los Apfelküchle su bonito color dorado y un aroma delicado.

Usa la cerveza para la masa lo más fresca y fría posible, para que conserve la mayor cantidad de gas.


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