Para 7 tartaletas de 7 cm (o una tarta de 20 cm)
Las clásicas Tartelettes Bourdaloue francesas: una base de masa quebrada tierna, rellena de jugosa crema de almendra con un toque de ron, cubierta con media pera finamente laminada en abanico y rodeada de almendras fileteadas tostadas. Al final, un toque de azúcar glas – un clásico de la pâtisserie francesa, servido en Baja California.

Ingredientes
Masa quebrada
- 175 g de harina
- 90 g de mantequilla fría
- 1 yema de huevo (20 g)
- 20 g de leche
- 20 g de azúcar
- 3 g de sal
Crema de almendra
- 65 g de mantequilla suave
- 35 g de azúcar
- 1 huevo (50 g)
- 65 g de almendra molida
- 5 g de harina
- 5 g de ron
- 1 pizca de vainilla
Cobertura
- 4 peras jugosas, maduras pero firmes
- 50 g de almendras fileteadas
- Azúcar glass para espolvorear
Preparación
- Masa: Frotar la mantequilla fría con la harina hasta obtener migas finas. Batir la yema con la leche, añadirla junto con el azúcar y la sal y amasar rápidamente. Envolver en plástico y refrigerar 30 minutos.
- Forrar los aros: Engrasar los aros para tartaletas. Extender la masa a 3–4 mm de grosor, cortar círculos, forrar los aros y recortar el borde. Refrigerar hasta rellenar.
- Peras: Precalentar el horno a 170 °C (calor arriba y abajo). Pelar las peras, partirlas por la mitad y quitar el corazón. Cortar cada mitad en rebanadas finas y uniformes, manteniéndolas juntas.
- Crema de almendra: Batir la mantequilla suave hasta que esté cremosa, incorporar el azúcar y la vainilla y luego el huevo. Añadir la almendra molida y la harina y, al final, el ron.
- Rellenar: Untar la crema de almendra en las bases. Colocar media pera en abanico sobre cada una y presionar ligeramente. Espolvorear almendras fileteadas alrededor del borde.
- Hornear: Hornear en la segunda rejilla desde abajo unos 45 minutos, hasta que estén doradas.
- Para terminar: Dejar enfriar por completo, luego desmoldar con cuidado y espolvorear con azúcar glas.
Consejo: Las peras deben estar jugosas, pero ni muy duras ni demasiado maduras – así se ablandan al hornearse y conservan un poco de firmeza y su bonita forma.